Oteitza en Altzuza, 1976 (Maverick Ink Press) Es propiedad. Rights reservedOteiza, desdibujado
"Gnóti seáuton" (Sokrates)
EN Oriente Medio, hoy Iraq o Siria, antes civilización sumerio-caldea y aramea la víctima que se sacrificaba al tótem-estela era voluntaria. La Cruz es una estela antropomorfa en figurativo surrealista. El Cristo, un chivo expiatorio que a ello se presta. No oculta su conspiración -- cuenta la leyenda-- y delatado por Judas, el confite, es detenido y hábilmente interrogado por el CSI pretoriano de sus días. De abertzale, nada: "Al César lo que es del César". Si expulsa a los mercaderes del Templo, hermosa alegoría democristiana, uno se pregunta cómo así comerciaba con sus muebles. Artesano, tenía que ganarse el pan con sus productos y quizás le irritara la competencia del mercadillo del viernes. Puede, incluso, que antes de su proceso sacrificial fabricase cruces para otros escogidos. Al César, dijeron los profetas 'post festum' que dijo <<<<<<<<Así lo discurren, quede claro, quienes colaboran en el guión de su hagiografía. Existe la perspicaz tesis de que el primer profeta, el visionario Marcos, habiendo predicho el Adviento del Mesías sin que éste se presentara, siguió con su 'agitprop' de que sí estaba entre ellos. Cómo que no. Y dio vida y muerte a un Cristo como quien crea un personaje de novela o de superhéroes. Porque Jesús no parece haber escrito ni media tablilla cocida. Para más inri, hoy todo demuestra que los Evangelios datan del siglo VI después de la existencia de su protagonista; o sea, que todas las Biblias son apócrifas<<<<< Es, además, el Nazareno, un gentil para el fundamentalismo hebraico. Tengamos muy en cuenta más allá de la ocurrencia lo que Oteiza alias Oteitza define acerca del Partenón griego en los primeros párrafos de estos blocs que van al azar, según salen del archivo, al blog. Mal corcusidos o maquetados, pero fiel reflejo de la premura y mala letra con que se manuscribieron. (Consúltese el índice 'ut supra' )>>>>>>>>>>>>>
Así, una estela con esvástica--buena suerte-- o sauvástica--mal fario-- es expresión quimérica, como si una cabeza discoidea surgiese del más allá, de lo resurrecto. O de lo zombi para la metafísica yoruba. Pero aquí debemos reflexionar acerca del marasmo oftalmográfico de habituación. En otro artículo que intitulé "Paine versus Beccaria", búsquese en 'Rebelión' o 'Kaosenlared', hice hincapié en cómo el sentido ambiental (también se ve con el olfato o el oído, acudan a algún Museo Tiflológico) se extingue con la reiteración. Las muchedumbres, tras muchos episodios catastróficos, se habitúan al apocalipsis y a las ptomaínas
por un proceso farmacéutico -- apúntese, 'pharmakón' --que los facultativos llaman de tolerancia.
La plebe se centra en su vida, su supervivencia, es instintual, como si no contemplase ni percibiera el hálito de putrefacción, microorganismos bacterianos con relentes de gases fétidos que impregnan la biosfera de lo que llamamos países en vías de desarrollo por oposición al mundo obeso de autosatisfactoria cenestesia que envía a su voluntariado a matar y a que lo maten en esas contiendas del subdesarrollo camufladas de guerra santa, cruzada o yihhad. Enfrentamientos de masas que las superpotencias, incluso de tercer orden, ayudan a modo de fulminante a que revienten con todos sus compuestos proteicos y se acepten como consecuencia natural de una hambruna y miseria que vislumbra en un fusil la liberación.
Sólo que al encargarnos de liberarlos, tutelares, se embrolla más lo que a base de colonias expoliadas se lió a lo largo de siglos imperiales de grandeza y posesión de la verdad única: la libertad condicional otorgada, no disfrutada de modo espontáneo por nuestros semejantes. Seguimos enviando misiones iconoclastas a culturas que desconocemos y que por lo tanto nos resultan detestables. No cabe misterio fuera de la Biblia o la antropología estilo 'struggle for life'. Se habla de selección cultural como más verosímil para aceptarse y aceptar que la selección natural.
Luego, hablando de alias Oteitza, está la selección contracultural de quienes se oponían sin razones -- que las había, y de calado -- al Guggenheim y que con el transcurso de sus años adaptan la pupila a través de haberse metido como alumnos y luego profesores en Bellas Artes de la UPV. Es como cuando había que jurar los Principios Fundamentales del Movimiento.
Viene a resultar como un regreso al academicismo fundamentalista de la Contracultura con diploma, pese a saber inconscientemente que todo diploma es una mixtificación enmarcada y que cuando la clandestinidad pasa al Hemiciclo congresual se regresa a la democracia orgánica dentro de un orden con libertades; pero sin libertad. Resulta terrible que se renuncie a tanto a cambio de un puesto fijo y un retiro cómodo. Será el pánico del asilo. Cuando a Oteiza -- que no a alias Oteitza -- le nombraron catedrático de a saber qué disciplina, se reía de "la pantalla de lámpara con flecos" que le encajaron en la testa. Pero le embargaba más que nunca el orgullo. Supo pronto que significaba pasar del voceo al púlpito, de la selva al zoo.
Origen y label de "Maverick Ink"
Esta página reportera y elucubrante, memoria de lo que nunca se pudo contar del todo, se intitula Maverick Ink Press porque un día Oteitza me dijo (lo había dicho antes Hemingway, pero qué más da) que él era un maverick. "¿Ya sabes qué es un maverick?" "Sí, un toro desbocado sirve como definición, o una vaquilla de la ganadería del Marqués de Saka resabiada de tanto torear a imbéciles beodos que tratan de torearla. Según los Linneos del valle, 'betisoa' o 'larrabeixa'. Por extensión, en EUN, alguien con el culo pelado, un librepensador e inconformista".
La exacta realidad léxica es que en algunos Estados del Far West existió un tal Samuel Augustus Maverick, 1803-1870, que a saber por qué se negó a marcar a fuego con anagrama de hierro a sus novillos, becerros y terneras. De ahí que un maverick sea cualquier especie asilvestrada de ganado taurino que al crecer vaga esteparia o montaraz, separada de la madre y, por interesado fuero, propiedad de la primera persona que la aviste, capture y estampe su label o brand. Añádase que es muy difícil, cuando no imposible, reducir a domesticidad a un maverick habituado a buscarse la vida en la wilderness.
Boicot publicitario a "EGIN"
En EUN se habla con muy poco seso de los políticos 'maverick', por extensión independientes. Nadie es del todo independiente desde que se hace un programa y lo somete a sufragio. Es como decir políticos apolíticos. Aquí hay diarios, cadenas, satélites, emisoras cuyo lema es ése, independiente. Mienten o, lo peor, son mendaces consigo mismos y se construyen una mitomanía de maverick. Porque sin publicidad, o sea, sin condicionamiento ni reverencia al capital, al consumo, al turismo, a los yogures para defecar, los media no sobreviven. Que nos pregunten a los que en "Egin", ¡ libertad de Prensa en la Constitución! padecimos boicot publicitario a cargo del Régimen vasco.
Los ejecutivos de una marca muy prestigiosa de automóviles que se anunciaba en nuestras páginas) vinieron confusos a decirles a los de la Publi que lo sentían mucho, pero que el Gobierno autónomo les hacía un pedido enorme, todo un pelotazo para la firma, de vehículos para asuntos oficiales. La condición innegociable: que no introdujesen módulos, mucho menos páginas-anuncio, en este contexto excomulgado sociopolíticamente por las derechas y los posibilistas (¿oportunistas?) que era el diario 'Egin'. Ni cuñas en Egin Irratia.
La Política y el Doctor Pemberton
Maverick Ink dispone, como agencia de confidenciales, de los datos exactos, 1993, del susodicho boicot publicitario al ya legendario periódico hace diez años clausurado tras ser sometido a acoso y derribo financiero. Nacia la publicidad hace más de un siglo -- de hecho sigue habiendo algún "Diario de Avisos" -- con la función de suscitar entre el proletariado el deseo de adquirir lo que producía y así cerrar el circuito consumista y cegar plusvalías.
La Prensa, en sus inicios, agregó noticias y opinión a los mayoritarios anuncios y no, como hoy, viceversa. Otra ley poco conocida es que no se publicita para vender, sino que se publicita lo que ya se vende mucho para seguir vendiéndolo. A veces se inserta como pura y dura ostentación de poder. Como corona de oro de Monarca y subliminal insinuación al espectador/lector de 'he triunfado'.
¿De qué, si no los carísimos spots siempre renovados de Coca Cola? La Política, cómo no, se equipara al refresco del doctor Pemberton y a los cavas del Año Nuevo. No hay vendedor de crecepelos del farwest capaz de emular el discurso de un político en campaña consciente de que se lo van a introducir en la megafonía mediática global.
Que corran en vías paralelas información y línea editorial, ahora análisis, que cursilería, es más bien un dogma que una realidad. Así, en el "Pennsylvania" de Benjamin Franklin, masón y abolicionista, podían permitirse hablar contra la esclavitud y, en los 'avisos', colocar módulos del orden de "vendo siete varones negros y sanos, razón en el rancho XXX".
Pablo Muñoz, ex-director de "Egin", recibió un día una extrañísima propuesta de la zona de Publi. Les llegaba el encargo, a toda página, de uno de esos reclamos de "Apúntate a la Marina". Militar, por supuesto. Algún furriel cándido había recibido la orden, señor, sí, señor, de insertar dicho anuncio en todos, ¡todos!, los periódicos del ámbito estatal. Y "Egin" estaba entre los rotativos lícitos y pasados por OJD del kiosco. A la orden y marchando.
La Marina los llama, y...
Era una pasta, amén de un certificado de legitimidad. No exenta, su aceptación, de una cierta coña sarcástica hacia las FFAA. Así, se dio vía libre al anuncio. La que se armó... entre los propios lectores de "Egin" al leer que la Marina les llamaba en enorme despliegue tipográfico. Significó otro muro de incomprensión, el de quienes adquirían el ejemplar por militancia y pensaban, por ende, que quienes en él trabajábamos debíamos hacerlo sin cobrar. Más aún, creían que lo que pagaban en la librería era el papel, no el contenido. O que con aquellos céntimos -- y muchos repasaban el "Egin" en el café por la patilla-- nos retribuían. Pues anda que no iba caro el rollo de rotativa. Sin publicidad -- ni cerebros redactores -- la Prensa desfallece. Luego, fallece. Luego la demonizan sin remedio.
Tras el cerrojazo a "Egin", 250 trabajadores y sus familias quedan en la calle y con antecedentes negativos. Algunos, en edad crítica y en un mundo de la comunicación que las prefiere jóvenes, guapas, obedientes y becarias. O en prácticas. Tras surgir "Gara", unos 145 permanecen desempleados, la mayor parte con graves trastornos nerviosos de tipo postraumático. Hablando de "Gara", la historia se repite en cuanto a escasez publicitaria. Sin querer ser gafe, ojo al parche.
Arbitrariedad de libro
Regresando a los 'avisos', que al pagar al pregonero para pregonar, redoblar y tocar la corneta, paulatinamente los bandos impresos se convierten en instrumento de presión. Quien reparte la publicidad oficial garantiza el sostén económico de sus voceros afines y desestabiliza la información hostil. Con lo cual, el apparatchik vasco de Ardanza y cofrades se mostró mucho más tiránico que el Almirante de chiste que dio la orden descrita en la anécdota que precede. Conste. Escatima a los pobres para derrocharlo con los ricos. Tenemos los números.
Dicha arbitrariedad de libro se practicó de hecho, abiertamente, cínicamente, en la Euskadi de 1990. Según fuentes contables dignas de total crédito, en 1992 el Gobierno vasco y sus instituciones gastaron 97.991.657 pesetas en publicidad oficial insertada en "Deia"; 87.403.800 en "El Correo Español"; 82.445.239 en el filial guipuzcoano de este último, "El Diario Vasco"; 24.141.242 en "El Mundo", edición Bilbao; 19.997.400 en "Egin" y 10.170.558 en "Egunkaria". Quien estime que las cifras son frías se retractará ante lo palmario de esta gradación de preferencias a finales del siglo XX. En cuanto a esta década, 2008, el estampillado ideológico de columnistas, redacción y analistas se ha radicalizado. Todo periódico es portavoz, no ya de una tendencia, sino de un programa de partido. A rajatabla. No se traduce a Euros la contabilidad anterior porque lo que cuenta es la proporción de cantidades.
"Deia" , subrayemos, portavoz del PNV-EAJ, no era ni es, ni mucho menos, el periódico más leído por la simpatizancia nacionalista, donde menos en Gipuzkoa. Los jeltzales del PNV apenas compran "Deia". Por extraño que parezca en un país con con fama de separatista e hispanófobo, el diario más difundido y leído en Euskal Herria, peneuvistas incluidos, era y es "El Correo Español". Hoy reducido a "El Correo", cosa del márketin. En Gipuzkoa se lleva la palma su filial, "Diario Vasco".
Morir de éxito
"Egin" comenzó a morir de éxito con su reconversión positiva en 1992. Su amenidad y osadía le convertían en competenci a causa de un fenómeno natural. No aburría. No llama pues la atención que el PNV castigara al periódico negándole anuncios institucionales -- que la Armada le había concedido -- aunque a la par propusiese negociaciones a HB. Para pactar o gobernar. "Egin" creció en tirada desde su reconversión en noviembre, sobre todo en Navarra y Bizkaia. Color, buen apoyo gráfico, reportajes de calado y aquella mancheta vertical, revolucionaria en Artes Gráficas. "El Mundo", que ya sabemos de quién es heraldo, le hizo una imperdonable charranada, la primera y más contundente, ante lo espléndido de la edición. La envidia crea pánico e instintos básicos.
Siguió "Egin", empero, padeciendo la cicatería publicitaria del Gobierno. Curioso, la mayor cantidad de publicidad oficial llegaba a "Egin" del gobierno de derechas de Alli en Navarra, o Nafarroa, o Nabarra. "Es paradójico", declaró en su día a Maverick Ink un responsable de publicidad de "Egin". Añadió: "No sólo no nos discrimina Alli, sino que la publicidad oficial navarra va en aumento". Hasta la zancadilla de "El Mundo" y las vueltas de tuerca al boicot de anuncios oficiales que en Lakua se le propinaban.
Contra "Egunkaria"
Meses después el rotativo abertzale inicia una campaña de antipublicidad consistente en denunciar a toda página el valor de la publicidad oficial "hurtada" en ese día y espacio o módulo, para conocimiento de sus lectores. La deuda contraída por Ajuria Enea en concepto de boicot a "Egin" -- pese al control OJD al que "Deia" no permite acceso -- asciende a más de 200 millones de pesetas.
Lo más disparatado es que el gabinete que manda en la CAV, por medio del consejero Joseba Arregi, de triste memoria para el mundo de la Cultura, Literatura y Periodismo de aquellos tiempos, trate de derribar y neutralizar al único periódico íntegramente en euskera existente: el "Euskaldunon Egunkaria" o a secas "Egunkaria". Éste diario repartía gratis el domingo 6 de diciembre de 1993, el número que cumple su segundo año de supervivencia pese a los obstáculos gubernamentale. Plural y cuidadoso con el idioma, acababa de dotarse de su propio libro de estilo en lengua vasca.
Al poco de encarnarse la idea de "Egunkaria Sortzen" ("Promover un diario") el Gobierno de Gasteiz, el del grisáceo Ardanza, le negó a "Egunkaria" el pan y la sal y anunció que iba a impulsar su propio periódico en euskera. Cuando en marzo de 1993 los directivos de "Egunkaria" Martín de Ugalde, Josemi Zumalabe y Juan Mari Torrealdai obtuvieron displicente audiencia del Consejero de Cultura y portavoz del Gobierno Vasco, Joseba Arregi, líneas arriba descrito, éste les dijo que Egunkaria mo era "el periódico que el euskera necesita".
Todo para ETB
En cuanto al proyecto de contradiario en euskera del PNV al que se aludió, nunca más se supo desde que el PNV tuvo que aliarse con el PSOE. La actitud del PSE-PSOE, directivos, militancia y votantes, en cuanto al asunto de la normalización lingüística está clara: no les interesa, les resbala. Tampoco parecía ocuparle a Arregi, que al cuestionarse algunos medios y vascófilos la utilidad de "ETB-2", el canal en castellano, amagó con un racaneo de publicidad oficial al Ente: mano de santo. "ETB", en 1992, había ingresado 896 millones y gastado 7.371. La subvención, golosa: 5.606 millones de pesetas.
Proceso de redacción
Anécdota. [Quizás me repita en posteriores entradas: pero esto constituye un experimento de cómo se escribe un tomo, tan pulcro y correcto en las librerías tras veinte relecturas y enmiendas, pero que obedece a un exhaustivo proceso de lima y retoque en escritorio y ficheros, antes en galeradas, ahora sobre disco o en pantalla; los artistas plásticos hacen exposiciones de esbozos y perpetran todo tipo de extravagancias de mística racionalista que arroban a los entendidos en Teología del Arte (la Teología es la Ciencia hegeliana de la Nada, porque si Dios se creó a sí mismo nosotros nos re-creamos a diario como entidad única, ergo si no somos nada para los dioses, ellos menos lo son para nosotros al quedar absolutamente ajenos a nuestro alcance: la Nada es inalcanzable y allí reside Dios).
Hay que terminar, pues, con la deificación y bula ' a divinis' de los creativos de Artes Gráficas y concedernos a quienes hacemos literatura idéntica libertad de autoplagio, reincidencia y que nos la aplaudan; ítem más, las entregas o capítulos de Maverick Ink Press están llamadas a que el Vulgo que las lea compruebe la dinámica de ejecución de una obra escrita. Es leyenda cierta que Praxíteles realizó La Venus de Milo, hipóstasis de las Venus hipermamarias preindoeuropeas, escogiendo lo mejor de la anatomía de varias modelos. En ésto, y no en un sueño, se basó Mary Wollstonecraft, alias Shelley, para su "Moderno Prometeo" o Monstruo de Frankenstein.
Que, por cierto, Hollywood, ¡gran ejemplo de gente de letras que se atreve a hacer huelgas y las gana! perfeccionó al hacer confundirse de tumba al sacrílego ayudante del Doctor: en vez de robar un cerebro de genio, lo extrajo de un maniaco homicida recién ejecutado por sus crímenes. Pues este serial va por ahí, a trozos escogidos que pueden caer en la redundancia. Como ahora.]
Maverick o larrabeixa
Pero, oye, ni quien a la escultura se dedica se libra: tiene que fabricarse una leyenda y destruir las leyendas verdaderas que se le atribuyen. Oteitza habla claramente en "Quousque Tandem" de reinventar la Historia allá donde los datos se ausentan u ocultan. Pero quien esto medite se hará una idea."Pues eso soy yo, un maverick", me dice. Estaba en su etapa funesta, escéptica incluso consigo mismo. Así, hace ya seis o siete años que creé el membrete, anterior a todos los que han surgido, de Maverick Ink Inc, lo de Ink como retruécano entre incorporated y tinta. Ahora mola mucho, lo de Maverick. Pero sucede con ello lo mismo que con tantas rebeldías ficticias: el Sistema las abduce y seduce con pasta, moda, propaganda, mitificación y venta directa por Internet. Quieren que sea sinónimo de pasota. Pero el maverick lo que tiene es que no pasa absolutamente de nada. Todo lo humano y lo deshumanizado, prensa incluida, le concierne y motiva.
"Pyre-ene", 'montes ígneos'
Tampoco pretende hacer frente una sociedad tan pagada de sí misma y quijótica, sigamos, a la realidad de las condenas de por vida a que son sometidas personas de toda índole a quienes no se concede la opción nada grata del arrepentimiento contrito, esto es, sin explicitar. Obligar a esto último es Auto de Inquisición, organismo que se encargó de innúmeros clérigos y monjas supuestamente endemoniados. Sin reparar en que algunos eran místicos (o precisamente por ello). Como Eneko de Loiola, en la Sorbona Ignatium. Como Teresa de Cepeda, buena pluma en reportajes de arrebato. Se desestima la intimidad, los pesados grilletes de la culpa autoinfligida. Muchos dirigentes cuyos plenos derechos ciudadanos hoy nadie les disputa, en su día fueron minigenocidas en un mundo donde apestan el gas mostaza y el napalm derramados en legítima defensa contra la purria sin computadoras.
Me refiero a la vista al frente cuando se orillan prisiones, presidios,mazmorras letales y calabozos de eternidad. El "Common Sense" painiano ha cumplido con la legalidad, la justicia y eso de tan difícil calibre sin mixtificación que es la clemencia. Nadie puede hacer ciaboga contra la galerna de los relativos Derechos Humanos. 'Construir' delitos para eludir las reglas de un juego que uno mismo ha inventado (aunque sea, admitámoslo, el puzzle de una obra de puntillismo impresionista) conlleva desarraigar este Reino Subpirenaico, de nuevo, de los Pirineos que le caracterizan. Pirineos, por cierto, llamaron los geógrafos griegos
a los 'Pyre-ene', montes ígneos por sus hogueras rituales.
"Asphaleia" y "Anastomosis"
A la hoguera del hogar acercaron a Iñaki de Juana Chaos a que soporte las ineludibles secuelas de su iniciativa cerril contra el disparate de doce años y un día (precio de un homicidio) por dos artículos de prensa. Eso sí, uno se pregunta por qué lo que se toleró en 'Egin' hasta desarticularlo a divinis tras turbia maniobra de ese señor, Aznar, no se permite en 'Gara'. Luz, pues, y hemeroteca. Los Códigos penales, por correosos e implacables que resulten, olvidan que las entidades a las que encausan son psicobiológicas y como tales se buscan lo que los griegos heroicos, estoicos, necesitaban como oxígeno respirable para que la existencia no se les hiciese invivible: la 'asphaleia' = 'ausencia de engaño". En todas esas personas que delinquieron y nunca cumplen se produce una anastomosis. Esto es, en su inconsciente colectivo reside un esqueje latente que aflora y florece cuando es fecundado por una exigencia real, innegable, obvia, consciente.
Las anastomosis de Oteitza le hacían vinculante consigo mismo y por eso nadie solía comprenderle hasta que su idioma coloquial vertía verdades como puños en cristiano, por así llamarlo. No hay herejes sin Cristos o Mahomas. Era impulsivo porque la asphaleia le servía de combustible. En tétrica soledad, y enormemente necesitado del prójimo, del visitante, se le apunta tantísima gente para esta labor tutorial que le invaden la privacidad y comienza a poner carteles en la puerta. "Me muero, por favor comprendedme, no recibo a nadie, se me ha agotado mi última salud". Pero Oteitza (que no Oteiza) es pieza preciada para hacerse un currículo. Para certificar un nivel de importancia propia. Para la hoja de servicios a la Justicia exacta.
Caché de 'radical chic'
Jamás le llamé Jorge, como tantísimo parásito en busca de simbiosis favorables, de manifiestos y de carroñeros intentos de llevárselo a su huerto o de arrimarle una sardina. Sardina vieja. A él le complacía el marisco, no el menú del día que se le ofertaba. Su proximidad concedía caché de radical-chic. ¡Qué inmensa equivocación! Oteitza fue muchas veces radical. Casi a diario. Pero chic, no alcanzaba a tamaña horterada de periodistas, editores, catasalsas, amiguetes, empresarios, conspiradores de la reacción de inmediato detectados por el instinto oteícico.
¿Que este blogueo de blocs peca de idéntico oportunismo? No, encillamente porque es una catarsis ipsista. Tampoco son mis autobiografías -- éstas varían cada semana -- basadas en un pedestal tan sólido y válido como Jorge de Oteiza. No me ha sonado la hora de las malas memorias. Sólo ocurre que tenía de Oteiza alias Oteitza un concepto o noción ofuscados
y ahora la perspectiva transtemporal se me ilumina y, claro, a la épica le cae disolvente, aguarrás, ácido pícrico. Influye también, el registro en profundidad y sin que los hallazgos se agoten de mi estudio de Osio Kalea donde tanta reliquia de aquellos tiempos del lenguaje plástico como clandestinidad resurge ante una óptica que a su pesar ha madurado.
Lectura circumvolutiva
Aunque, eso sí, permanezca en ella algo que en Oteitza era infuso: el entusiasmo. Entusiasmo barojiano. Otro personaje reinterpretado a favor de las cátedras vitalicias. Oteitza, como sus esculturas, precisa de una lectura circunvolutiva ( no sólo circular) desde satélite informático. No hay Este, Oeste, Norte ni Sur en las esferas galácticas. También habría que humanizarlo y presentárselo a una muchedumbre estudiosa que lo cristifica. Que hace de Oteiza el equivalente de la parùsia del Mesías tocando siete trompetas. No está cómodo el amigo escultor, mejor el escultor amigo, en hornacinas o retablos. Dejadle agitrase en paz.
La libertad de expresión nos surge aquí porque un día en Altzuza pude ver entre sus dedos peludos las galeradas proscritas de "Mentalidad Vasca y Laberinto", y me llevé unas cuantas, y me dijo con acritud hacia Fraga que le habían censurado esta obra. Al pie se lee: "... en Irún, 1968, año internacional de los derechos humanos". Esa Libertad de Expresión, derecho humano perseguido hasta la persecución por Thomas Paine, hoy con o sin la trampa para osos de la Primera Enmienda EUN, emerge como premisa inexcusable para que otro concepto polisémico, democracia, que hasta los fachas la utilizan (¿qué hace Ynestrillas en libertad y montando mítines cochambrosos?) pase por el arco magnético de accesibilidad a Europa.
Toda democracia es orgánica
Por cierto, toda democracia es orgánica, y la Falange residual, aunque vocinglera como Guardia Mora del PP, es republicana. "No queremos reyes tontos", era su lema tiznado en las paredes. Entendido, reclamaban reyes listos. Periodistas diplomados con máster de El Pais siguen sinonimizando lo de "los monarcas" para referirse a los Sabios de Oriente y a Juan Carlos y Sofía. O sea, que ignoran que monarquía es autoridad de uno. Uno solo. En el Estado español, por lo visto, tenemos dos monarcas. Hay que compensar el balancín de que el Sucesor sea el varón. Sofía I y Juan Carlos I. O sea, una Diarquía.
Tanto monta monta tanto, como los reyes listos de la Falange, el yugo, las flechas y el más cutre de los Imperios. (Hacia Dios). Ahora, fíjate, queda otro marrón para Rodríguez (por qué coño Zapatero, por qué no puede llamarse Rodríguez, noble patronímico): el "18/98+". [ya está sentenciado y recurrido de la forma que todos conocen]Cuando cerraron 'Egin' llamé a Oteiza y se puso en seguida, mascullando maldiciones contra el desafuero "¿Cómo, que os han cerrado el periódico, cagüen ****quién ha sido el **** , son unos ****, etc" y tuve que rogarle que me declamara una adhesión que pudiese, mira por dónde, publicarse en Prensa, o sea, en "Euskadi Información", sin acarrearnos más trastornos.
Con aquella labia tan facunda y aquella prosa de infinita precisión y delicadeza, en lo consuetudinario Oteitza era un malhablado. "¡No, yo no soy Gorka, soy Jorgito De los Cojones, sí, ponlo, Jorgito Deloscojones! "
Fernando Beorlegui
Beorlegui (lo reencontrará el relector si pincha el tag "Blocs de Beorlegui" en la web)
fue un onirista del costumbrismo, que no un 'onírico', como ha dicho de él alguien que esto ha fusilado, de enorme energía psíquica y depurada técnica de pigmentos. Enseñante durante una temporada en la Escuela de Arte de Deba, se marcharía en meditada iniciativa quizás porque aquel local dedicaba largas horas a la teórica patafísica y metapoética. Beorlegui estaba acostumbrado a que las horas lectivas, de taller, no se fuesen por las ramas como monicacos con el mono. Se ponía nervioso. Era un hombre de taller, habituado al sirenazo y a pelear la duración de la hora del bocata, esa cuarta dimensión tan elástica.
Oteiza, emepro, más aún alias-Oteitza no influye sólo en artes y técnicas. Nos mesmeriza el temperamento. Somos pequeños yudokas del kamasutra vasco ante el kungfú retórico. Todo lo más aporta su filtro de un Moore de entrada light y modoso, estudios de maternidades; luego mucho estructuralismo, Pitágoras, Le Corbusier, Leonardo, la Bauhaus; y tras su San Isidro vejado en Madrid por el Obispado, apóstoles heréticos, arrianos, hugonotes, tallados con hacha sobre asperón o piedra pómez para Arantzazu.
Jevimetal metafísico
Y finalmente jevimetal con abolladuras euclideas (sus famosos 'espacios vaciados'). Asimismo, como Moore, devoto de las regresiones hacia el futuro: explorador del solutrense animista francocántabro, ínsito en el clan. Lo que quería Beorlegui, tras ser convocado por un Oteitza celérico que reclutó catecúmenos en Eibar, era pintar. Sólo y nada más.
Aquello, descubre más tarde que pronto, no entra en el menú-maná de sabiduríaque allí se imparte. Oteitza se ha traído de las Indias Occidentales un fecundo discurso y no piensa pillar nunca más una maceta, compresor ni lija. Se apañará con tizas. Va a diseñar, como el par móvil de Tolosa, alguna que otra pieza conflictiva que merecerá su capítulo aparte, incluido un suculento intercambio de faxes con el Ministerio del Interior del PSOE.
Para la fundición, él y los demás reyes godos de la plástica tetradimensional vasca en-Eskuela-Baska se valen de un salmantino medio contrabandista con Portugal de antes de la CEE y con taller en Irun: Piris. Sin Piris, no hay en-Eskuela-Baska que valga. Ni metal, ni jevimetal metafísico. Dueño de la fragua ígnea ("Pyre-Ene", Pirineos) plasmará en fundición eterna, la de Vulcano, la de la Divina Comedia ilustrada por Doré, o "Los Sueños" de Quevedo, todas las estructuras surgidas de la masilla que en estudio o celda ermitaña elaboran los genios.
Ese Cristo torturado
Oteiza fue alias Oteitza, lo probaremos a través de su propia voz de ultratumba en blocs para el blog muy testimoniales. Nos servirá de verbigratia como interpretación oteizana de las relaciones con la prensa de agitprop vasca. Lo hizo mediante su veneración del 'offtherecord' como fiel reproductor de sus más malignos evangelios. Pero Beorlegui, regresemos a él, también tenía y tiene sus arrebatos filosóficos y no poco acibarados.
Al entrar en la iglesia de Deba, tardogótico del XV-XVI, se ve un Cristo en cruz, pongamos del XVIII, de tamaño algo mayor que el natural y de apariencia, bien afinada la retina, sadomasoca y lúgubre a más no poder. Manierismo tremendista. Es el cadáver de un hombre sometido a tormento nada refinado en los cuartelillos de Pilatos y el Gobierno autónomo judeopalestino. Y, luego, al más brutal, cruel y lento de los suplicios por la terrible agonía o combate inducido contra la vida: la crucifixión. Mil veces más hiriente y agónica que la horca. (Hay quien sostiene, documentación en mano, que Jesús fue ahorcado y que la patrística prefirió la referencia al anagrama multicultural de la cruz cinética del Sol-Fuego sagrados, Padre-Hijo, adaptada al rito védico; ya hablaremos de ello).
Sincretismo termodinámico
Vayamos de momento al Agni -- en sánscrito, 'fuego' ; en latín escolástico, 'Agnus (Dei)' --que, me indicó Beorlegui, desde niños se nos mostró hasta anular el significante y significado, tan pavorosos, del Cristo en el madero perpendicular. Con los brazos en V en el jansenista, la representación es aún más horrorosa. De Musée Grévin. Su cuerpo desnutrido rezuma sangre reseca. Cicatrices de latigazos cruzan sus flacos costillares. Luego, esos clavos en palmas y plantas de pies y manos de los que otros reos, atados con cuerdas, se salvaron. Clavos y corona de espinas. Vudú, el muñeco-alfiletero de los nigromantes. Magia negra, afroantillana. Le han machacado los huesos a palos.
Exhibe una denterosa lanzada, de la que mana sangre-pus, en el séptimo espacio intercostal. Se le ve cerúleo, escupido de gargajos, con los lagrimales inyectados en sanguina. Qué decir de los cristos y madonas kitsch con una víscera de casquería en la mano. En algunos casos, con puñales hincados. Sí, despertemos a la pesadilla. Un corazón que le dicen sagrado.
De nuevo, sublimación del homicidio ritual. Los cristianismos son simulacros benevolentes de la antropofagia. Por una razón muy sencilla: no hay especie que sobreviva a la práctica caníbal. Porque, anotémoslo, las emociones no se perciben en el corazón, sino en el diafragma, el epigastrio: el segundo cerebro de los yoguis y sadhus.
El Maestro de la Santa Sangre
Hiede el Cristo figurativo e hiperrealista ante el cual se postran los saltatumbas, hoy sin sotana. Hiede como el Lázaro de Hieronimus Bosch u otros de los Primitivos Flamencos, pongamos el del Maestro de la Santa Sangre -- vaya seudónimo -- con ese trapo sujetándole las quijadas y preguntándose por qué se le despierta de la siesta eterna. Aún se los puede admirar en el sótano de El Prado. Estremécete. Pero la costumbre de esos chivos expiatorios, 'pharmakón' antropomorfo y extenuado, sometido a viacrucis y necropsia y miles de veces representados con minucioso morbo se traducen en arte del llamado eclesial. En exvotos. En belleza sádica. Las monjas que con él desean matrimoniar ejercen una necrofilia sublimada.
Iconos tremebundos
Acúdase al museo de tallas religiosas de Valladolid, contémplense los Pasos de la Semana Santa con pupila humana respetuosa con el prójimo, que no antropofágica, y un escalofrío recorrerá nuestro espinazo. O no. Puede que nos hayan vacunado, desde la infancia, contra la sensibilidad, Beorlegui acierta, y que tengamos el criterio de apreciación estragado. O aberrante. Hay síntesis crucíferas. Las estelas exhiben todas sus variaciones, desde el Sol heliotrópico hasta su representación minimalista. Trisquele, lauburu. Es, a veces, como llevar colgando del pescuezo o las orejas sendas guillotinas reducidas a dije de plata.
El antedicho nervio óptico está ya ahíto de iconos tremebundos. Ergo ciego, sordo y anósmico. Atrofiado. Lo que pude investigar y aportar en el artículo citado sobre Beccaria y Paine, enemigos del encarnizamiento gratuito o por vindicta-vendetta, es que el último miembro de la estirpe de verdugos franceses Sauson, algunos lo convirtieron en Sanson, a quien le tocó en suerte decapitar en el artilugio revolucionario a unos 2.500 prójimos, dictó sus memorias a un escriba. En ellas comenta cómo pudo observar y percatarse, no sin remordimiento y escalofrío ( y hay narraciones horripilantes de cabezas exhibidas tras ser separadas del cuerpo que guiñaban, movían los ojos o sacaban la lengua; incluso algunas sonreían desde el borde del más allá) de que su patíbulo charcutero y presuntamente aséptico mutaba a 'panem et circensis' . Sauson comenzó a decapitar antes de su pubertad. A los nueve años.
La "Louisette" pierde interés
Pudo apreciar Charles Henri Sauson a lo largo de su oficio hereditario, de intocable europeo, cómo aquel río de plasma pringoso y de rostros exoftálmicos cayendo al cesto poco a poco iba impresionando menos y menos a quienes al espectáculo asistían. También, que la prisión de St. Lazare, junto a la Place de la Grève, donde día tras día se encerraba en capilla a grupos de desdichados cuyo destino era la "Louisette", perdió su condición de yúyu. "Louisette" porque en su proyecto intervino el prestigioso doctor Louis, emérito profesor de Anatomía y secretario perpetuo de la Académie Française de Chirurgie.
El estruendo del "aparato de degollar de forma limpia y humana", así era la promo de su apología científica por parte del doctor Guillotin, aunque el ingeniero definitivo, gran mecánico, fuese un fabricante de pianos y clavicémbalos llamado Schmidt, alemán de Strasburg, ya no erizaba el cabello de los cráneos con peluca. Afirmaba Guillotin, y se persuadía frente al espejo, no fueran a probarlo con él que "sólo se notaba un ligero frescor en el cogote". ¿Cómo diablos lo supo? Era aquella máquina de picar carne bioquímica un lavamanos para la deontología pequeñoburguesa, decente e igualitaria.
Pregunten en la CIA
Democrática, es la palabra exacta. Sauson mantuvo con Shmidt una conversación acerca de sus angustias éticas, y las de su saga de sayones, cuando decapitaban con espada. Experimentaban, los enfants de la patrie, lo mismo que nosotros cuando abrimos titulares y nos sale otra masacre en Bagdad, en Afghanistán, Líbano, Somalia, ya hemos citado a Haití. O Colombia y su guerra paramilitar endémica.
Pero pregunten en la CIA, en Langley, Virginia. Teléfono con prefijo Washington 351-1100. Allí están al tanto de toda la telaraña-radar de crisis globales con bajas, 'casualties', vaya eufemisno castrense, que terminan dejándonos indiferentes. Ocurre que lo que fallece con violencia prepaleolítica son números. Dígitos. Miles y miles de mortales se exterminan entre sí. Dejan paulatinamente de ser noticia por ser noticia consuetudinaria. Un día se firma el armisticio, o el convenio convivencial, uno de los ciento y pico de zona caliente que pasa a fría, y nos enteramos de que en siete puntos más del Planeta los muladares humanos, inhumanos, llevan años y años creciendo por montones.
Todos somos inocentes
Nadie dice que todas las víctimas son colaterales, que todas las víctimas son inocentes. En un País sin pena de muerte y adherido a los Derechos Humanos, no puede hablarse de víctimas culpables. Tampoco se repara en que los victimistas son víctimas dobles, por víctimas y por victimistas (vocablo deformado) ; ni que todas las armas, a ellas vamos, fueron concebidas como antipersona. Todos callan, empezando por quien de ello vive, y muy bien por cierto. Desde los puestos de supertécnicos al modo del Dr. Louis o del mismísimo Schmidt.
Todos ponen silenciador al axioma de que si se fabrican armas, hay que venderlas, porque si no lo hacemos nosotros, otros nosotros lo harán. De modo que todos, todas, las elaboramos. "Si vis pacem, para bellum" es la mentira humana más flagrante. Aparte de esa otra, que la verdad te hará libre. Son eslóganes de la oligarquía.
Ningún átomo es para la paz
Cerrar esas macrofactorías de fusiles de asalto, mísiles, minas, 'Sphinx Grand Master' (y similares). Interrumpir la producción de bombas de mano u órganos de cabeza nuclear teledirigida obligaría a desterrar de este mundo la investigación. No hay átomos para la paz, ni centrales nucleares limpias, tampoco moralmente libres de polvo y paja. ¿Cuántos cerebros privilegiados escudan la conciencia en que sólo han participado en la mitad de la fórmula de un dispositivo mortífero sin que el hemisferio izquierdo de materia gris sepa lo que hace el derecho?
Se ha llegado a la máxima paradoja de que en grandes centrales como Eibar, Tolosa, Markina, la obrerada de torneros, fresadores, expertos en prueba de tiro y licenciados de la Escuela de Armería les hayan afinado con precisión el arsenal a los mismísimos maderos que, de él provistos gracias a nuestros impuestos, reprimieron y reprimen sus manifas, huelgas, piquetes.
Upton Sinclair y Abigail Smith
Es la ley del Trust del Acero. De Wall Street. Del Nikkei-Down Jones. Relean, búsquenlo bien, que mucho redneck EUN lo reniega, el libro "Oil!" del socialista auténtico norteamericano Upton Sinclair. En él se denuncia la tristemente noticia cotidiana de la fiebre del oro
negro. De ella resulta a través de Sinclair su impígera disección novelada. Y hasta hoy. No, no tiene el Nobel, Upton Sinclair. Es de los malos. Un buen target para el predador Mc Carthy. Y, de paso, desterremos el tópico de que EEUU constituyen nación marmórea, una, grande y libre.
No es USA la de los telefilmes de fiscales femeninos y negros: discriminación positiva en lo multivisual. Goza este país de muchísimos disidentes recluidos en la desmemoria histórica. No habría feminismo de no ser por Abigail Adams. Esposa del segundo presidente y pionero de la Declaración de Independencia, John Adams, esta primera dama lo fue literalmente como pionera, o náufraga, con su marido, en la recién pintada Casa Blanca del año 1800.
Iniciada en 1792, los ingleses (que también son finos imperialistas, pero gozan de bula en las pools) la incendiaron en agosto de 1814. Se restauró en un santiamén y hoy en día recibe millón y medio de de visitantes al año. Entonces, cuando los Adams, se denominó "The President's House". Aunque la administrase, de la quilla a la perilla, la Primera Dama.
Así, Theodore Roosevelt prefirió en 1902 la toponimia de "White House". Bien, Abigail Adams era nada menos que de los Smith de Massachussets. Se planteaba, para entusiástica perplejidad de su marido, que el Sufragio Universal no sólo significaba llevar a los esclavos libertos, negros, a las urnas. También a las mujeres. Y a las mujeres negras.
Susan B. Anthony, sufragista
Simultáneamente los demócratas jacksonianos apostaban por una democracia decimonónica absoluta, la ensoñada por otro paria de la Revolución que tantas veces citaré como ejemplo de perdedor digno. Oteitza fue otro y con un vicio idéntico e inerradicable que los hermanaba: el marisco, el bodegón. Sí, Thomas Paine, cuáquero, al igual que la más activista de las mujeres pro-derechos femeninos EUN, Susan B. Anthony.
Celebró Anthony conferencias, colgó pasquines, logró que arrastraran su efigie por el fango, que la insultaran, que algunos mobsters la amenazaran. Fue a votar, adrede, para que la detuvieran por el delito de hacerlo y poder propagar sus ideas molestas y exasperantes para el varón. Culpable y multada, juró no pagar un centavo y no lo pagó. Corría 1872. Se mostraba a la vez antiesclavista radical.
Alma gemela, fue, de Paine, ingeniero autodidacta de puentes a lo Calatrava. Un Paine odiado por el premier de Inglaterra, Pitt. Un Paine en la sombra deísta de sus ideales, pronto maltrechos por el Sistema. Ni Tom ni Susan disfrutaban de condiciones para la demagogia. Algunos historiadores consideran a los protorrebeldes de la patria, los 'patriots', como lenguaraces, mitómanos, mentirosos compulsivos y dados a la arenga pitopáusica y hormonada. Anda, coño, ¿y los de hoy? ¿Y la correctísimas políticas afroamericanas como Condoleezza, alias 'Condi' en la White House? ¿Por qué se plancha el pelo? ¿Por qué las caucasianas se lo fríen y rizan plan rasta? ¿Es que los negros (o los vascos) no pueden ser de derechas?
Pues lo son en cuanto se les presenta la alternativa, o la escalerilla para alcanzar puestos, poltronas, canonjías, becas, puestos blindados en los media, comisariados plásticos, museística vitalicia. Ser de izquierdas y, consecuentemente, no votar a quien va a pactar con quien le complazca y a nosotros nos provoque el vómito negro, quema que no veas. A Oteitza lo veremos abrasado en el círculo de llamas del escorpión suicida a base de banquetazos. Son llamas de suflé más que de báratro.
Liberación femenina en EEUU
Data el movimiento sufragista EEUU de mucho antes que los intentos de Europa, en particular el de Mary Wollstonecraft y su "Vindication of the Rights of Woman" de 1792.
Se sustentaba la mujer pionera en que no se hace una Revolución desde una nada grata retaguardia, o muy cerca de las trincheras, para que la Declaración de Independencia se malinterprete por un sentido despótico de la Ilustración. Dieciochesco. "Todos los hombres nacen iguales..." Hombre es 'homo', 'anthropos', en su sentido genérico-zoológico. Mixto y hermafrodita, quizás centáurico (Kantaurico) como expresión del caballo de Ekain en prótesis del cazador que en lugar de comérselo a la brasa lo domestica y lo monta.
Los Centáuricos del Kantaurico
Centáuricos y amazónicos o walkirios, ahora resulta que en los exámenes de índice de inteligencia globales las mujeres se llevan medallas de oro en esa particularidad humana del raciocinio. Uno incluso se ve inclinado a cavilar si la presunta sumisión, el seducir desde la pasividad seducida fingiendo que el macho seduce con sus contoneos y exhibiciones de plumaje polícromo, no habrá sido una finisecular añagaza hasta quitarse la máscara y dejar al viril desvalido ante su propia y ridícula estampa de conducir mejor porque va mamado y no respeta las señales de tráfico ni le da al indicador de adelantamiento, que eso es mariconada.
Vivimos en mujerismo, como Itziar Carreño, tan beatificada por quienes carecen del testimonio visual directo de la dinámica Oteiza-Oteitza-Jorgito Deloscojones-Itziar, ejerció mujerismo. El matriarcado, otrosí, es una patraña para conservar minifundios en línea troncal que jamás provocó que las vascas se cortaran una teta para disparar mejor el arco, ellas a guisar y a pintar rupestre como vudú en lo hondo de la espelunca, y ellos a traer la pitanza. Todo con tal de mantener parcialmente domesticado Oteiza, genio desembotellado (¿ingenio?) y demostrar que todo caos es orden caótico. "If this is madness, there's a method in it", Hamlet.
"Mulier Sapiens"
En el Wild West la mujer era ganadera y hortelana. Allí, sobre todo en Wyoming, Colorado,
Utah, la fe de los Mormones, doctrina multipatriarcal, paradójicamente incidió en esta libertad impuesta en la que arraigan los derechos de la 'mulier sapiens' gracias a Bringham Young, profeta, revelador, vidente y gran apóstol en lo que sigue siendo Salt Lake City (grandes fabricantes de hardware electrónico y sistemas telemáticos). El harén de Bringham, 70 esposas, hizo que esto de la poliginia mormónica, surgida del visionario y guaperas Joseph Smith. forzara el magín sociopolítico y se preguntara si no se trataba, por simetría horizontal, de la viceversa también. Poliandria en un beaterio de beguinas como el de Durango. Tenía Smith un aire a Elvis. Localícese su retrato.
El 6 de abril de 1830, Joseph, que dice haber alucinado de revelaciones divinales en septiembre de 1829, funda y se erige en pontífice de la Iglesia de Jesucristo de los Santos del Último Día. Lo hace en Fayette, Nueva York. Un ángel le ordenó, cuenta, buscar un libro sagrado y las piedras Urim y Thummim. [Otra vez Gilgamex, la pista predilecta de Oteitza en su tesis de la invasión de Oriente Mesopotámico por Europa: a migración-civilización inversa]
"Mormon Book"
Halló Joseph por telepatía mística el Libro y lo tradujo como "Mormon Book". Más o menos, refiere cómo el Pueblo de Dios pasó desde el Viejísimo Mundo a las Américas en el 421 después de Cristo. Gilgamex, O'Shea, las estelas de Oriente Próximo, o Mesopotamia. Repitamos, 421 d.C. si Jesucristo existió. Tú vete a decirle, entonces como hoy, a un secreta o a un magistrado que, como Hijo de Dios, eres el que eres y por eso vas indocumentado y resucitando muertos y derribando puestos en el mercadillo del martes en los soportales al tiempo que agredes e injurias a los feriantes. Vas directo al Secadero, como poco. Por narcoteratológico.
Miles de Apóstoles
Agrega que tienes aire de afgano o de albanokosovar. Lo llevas claro. Hay yoguis, a ello iba, capaces de enterrarse durante una semana entera en sepulcros sin oxígeno, y la épica del Cristo es muy similar a la simbología de los vedantas. ¿Qué son 2000 años comparados con los 20.000 de las pinturas de Ekain que tanto embelesaron a Oteitza que en "Quousque Tandem" plantea, 3ª edición, un "breve diccionario comparado del arte prehistórico y el arte actual"? Nadie conspira o clandestiniza contra un Yahvé que niega la paternidad. Más aún, cómo se le hace a Yahvé el ADN. Inviable. Siempre intervendrá un Judas que se irá de la muy, que confites jamás faltaron. ¿Doce apóstoles? Hubo miles, y Oteitza el ortodoxo -- ergo heterodoxo-- tuvo razón. Para uno de ellos se valió de las facciones de Sarasua, el curtido preparador de la trainera de Orio. Que, por cierto, sigue dando guerra.
Sacros despojos, más vudú
La jerarquía episcopal, o diocesana, calibró aquellas figuras torturadas, habituados los purpurados al kitsch de mercado de tripochas, criadillas, sangre encebollada de la Ciudad Jardín donde el Oteitza regresado de las Indias tuvo estudio en Madrid. y de los rubios y SS corazonesdejesús de lámina, superstars, y demás iconoclastia de sacros despojos y vírgenes con el aparato cardiaco cosido a puñaladas (más vudú). Así, su veredicto fue infame. Eran "aberrantes". Heréticas y sacrílegas. Se hundió Oteitza en una de sus más ácidas depresiones. Yacían los apóstoles yacían en las inmediaciones de Oñati, de Arantzazu. Se salió con su evasión más predilecta (los deprimidos se evaden, es natural, es nosológico) o sea: decir que el proyecto ya estaba acabado y hecho. El zen otéicico: el camino es lo interesante, la meta abruma el ánimo. Luego le convencerían para que instalara la instalación. De todo ello iba a surgir la Escuela de Arte de Deba. Con sus "irresponsables" discípulos, a quienes mantuvieron a raya primero, como furriel y sargento de semana, Koldo Azpiazu, a quien se juzga como desequilibrado pero en cuyo magín "había escultor". Haylo, oculto de las famas y pompas del mundo del Arte coetáneo. De la Escuela de Arte irán saliendo detalles, como esquirlas de mármol de Markina bajo cincel.
Antidisturbios mentales
Aludamos de nuevo a la vida del Jesús de Nazareth. Presunto. Que nos dio la pista como Verbo Encarnado de que Dios y la Humanidad residen en compartimentos herméticamente estancos; va y dice, más claro agua: "Yo soy el que soy". Vaya, y Yo también. Y Tú. Ya me lo dijo también Añibarro, y en la redacción nadie comprendía aquellas sensatísimas declaraciones a "EGIN".
La locura, la alienación, la excentricidad se castigan con potentísimas y costosísimas pócimas o electroshocks. A más del estigma de majara. En el año 1 y en éste del 2007, agrega o alega, ante el Sanedrín de feroces psiquiatras forenses que has nacido de una Virgen y que sigues el negocio paterno de carpintería. Camisa de fuerza, celda acolchada, dormileno por la arteria y cura de sueño previa a manicomio de por vida. Nada diferencia a un Centurión de un caboprimera de antidisturbios mentales. Eso sí, vemos que son etiqueta predilectas para acusarte, si te trincan, las de narcisista, neurótico, psicótico incurable y, tras el asunto del vino en la boda, bootlegger y narcodiabólico chivo expiatorio. Narcotalibán. Aker.
"Remember All Men..."
Dicho lo cual, seguimos con el feminismo de Abigail Adams, o Abigail Smith. Dejó escrito a su marido, como magnífica especialista que era en el difícil género epistolar, lo que sigue:
"... remember the ladies, and be more generous and favorable to them than your ancestors. Do not put such unlimited power into the hands of husbands. Remember all Men would be tyrants if they could. If particular care and attention is not paid to the Leidies, we are determined to foment Rebellion, and will not hold ourselves bound by any Laws in which we have no voice or Representation". Tela para John el leguleyo intinerante.
Porque Abigail era multípara y tuvo que criar a la marmalla mientras su esposo hacía política o cenaba en el "Caucus Club" o ejercía de juez deambulante. Por eso, menos estereotipos destructivos de ese inmenso país que es EUN y donde caben -- o no caben en el espacio convexo del machismo, incluido el de ¿la cité antes? la 'velvet mafia'-- muchas insurrecciones por pasiva. Que no merece la pena terminar en Guantánamo con grillos en muñecas y pies, sometido a aislamiento endemenciante y vestido color butano. Son insurgencias de las que en su periplo amerindio Jorge de Oteiza tanto aprendió. Tanto que, cerca del refugio de Trotsky, se hizo trotskista. Le dio un aire.
Los desvelos de Itziar-Abigail
Aquí compete bosquejar mejor la sombra de ternura de Itziar Carreño, pocos conocen su apellido, era Itziar y punto: la Itziar lamia, la Itziar-Mari-de-pie-de-oca, esposa-mito capaz de una convivencia con su Jorge. Cercanía, onda expansiva de vitalidad, la de Oteitza que, incluso atenuada, a muchos colegas provocaba neurosis galopantes. Fue, pues, Itziar Carreño la compañera que supo comprender que Oteitza era alguien pero que muy difícil en la convivencia continuada.
Tanto es así, que pudo inmunizarse e incluso llegó a mandar en el tiranuelo adolescente en el que mutaba a la hora de comer del fruto prohibido por aquellos hombres-medicina empeñados en hacerle la taxidermia en vida.
"¡Tú quieres café y un whisky!"
Están los dos en casa, en Zarautz. Llego, como otrs veces. Él: "Tú quieres café. Y un whisky". "Que no, que no, que he desayunado. Que no bebo, ni fumo, que llevo una temporada de ramadán". "No jodas, ¡un café sí querrás!" Para que Itziar le preparase otro, pese a la prohibición facultativa de excitantes, de pharmakones que alteran el SNC. Y de cabreos. Sobre este punto volveremos hacia el "Oteiza alias Oteitza IX ", o así.
Cuando Itziar faltó, curioso, este ritual de tramposo que hace solitarios perduraba: penetraba yo en la casa, él afirmaba sin inquirir que yo quería un whisky y, con el pretexto de que yo no lo quería, menos conduciendo, se servía él un cáliz. Itziar, sigamos en pretérito del presente, me prepara un café, a él no. Se cabrea, y el berrinche es peor que la cafeína para la cosa cordial.
La caja inteligente
Se vengaba de su Abigail Smith, dulce cordera, y aludía sin haberse inventado aún lo de los genes hereditarios más allá de las leyes de Mendeléiev a su madre y su tía. Eran las Enbil inmensas, sólidas, hitchcockianas centenarias con bastón de boj nabarro. "Zarautzen dago", me dijo la izeko de Orio. O sea, "zaut'n do'. Sus represalias eran pickwickianas, pero en flaco. Itziar se empeñaba en que se aburría sola y en que comprasen un televisor.
Oteitza abominaba de la caja, porque sabía que no era tonta, sino mucho más que metafísica, y no le faltaba razón. Insistió Itziar, y al final les trajeron el aparato de la tienda. Mientras ella miraba la pantallica, un Oteitza rencoroso, marido del far west, malévolo, colocaba un embalaje de naranjas vacío en otro rincón de la sala, sobre un soporte, y se quedaba fingiendo hipnosis mirándolo como en éxtasis burlón, pueril. Gustaba de revertir a niño, ante el abismo abisal. Ésta es la concavidad auténtica, o sea, pasada de teoría o sublimación estética a la práctica, de Jorge de Oteiza el esteta del alma vasca.
Un anónimo perverso
Y ahora que ambos reposan, espero por el bien de Itziar que en paz, puedo revelar que un día nuestra Carreño recibió un anónimo de origen inconfundible, alguien que quería matar al padre, lo llama Freud. Era una cuartilla venenosa, perversa, donde le decía a alias-Oteitza: "En Aranzazu, tu mujer Itziar dijo que tu obra sería para ETA". Estamos hablando de los 1960, que hay mucho quisquilloso, y de un conflicto con un convidado de piedra bajado del friso. Punto en boca.
Una noche en que Oteitza cenaba sin Itziar-Abigail en casa de Reinaldo el escultor, San Pedro de Aia, que además de artista en el taller era buen sollastre y menciñeiro, la mesa se llenó de manjares del Árbol de la Ciencia miltoniano, antivigilia, suculentos, ponzoñosos para los diagnósticos que le torturaban. Se puso la servilleta y clamó, con los caninos refulgentes, los ojos lobunos, blandiendo un tenedor: "¡Esto no es una cena, esto es un suicidio!" Frase con que
inicié mi obra "La Cocina Romántica". Parecía, sí, una estampa de Alenza.
Washington, de derechas virginianas
El primer mítin feminista tuvo lugar en Seneca Falls, Nueva York, en 1848. Nótese que el revólver de regalo de cumpleaños para Oteitza, un trabuco más viejo que el viejo Colt, se lo trae y entrega una joven y hermosa enviada. Uno se pregunta, otrosí, y dejando temas urticarios de lado, por qué el generalote arriba citado, Washington, felón ante la Causa original y de derechas virginianas, dispone de ciudad, estatuas ecuestres en vida (como Franco, salvando las distancias) y Panteón con obelisco grecoecipciaco. Un menhir, dirían Oteitza y Elena Asins.
Adams el patriota genuino, curiosamente sólo sigue evocado por la White House. Carece, comparativamente, de memorial digno por lo mismo que Upton Sinclair no tiene el Nobel. En 1937 Upton noveló "¡No pasarán! Historia de la batalla de Madrid". Era paisano de E.A. Poe. Nativo de Baltimore (Maryland). En su mal llamada 'narrativa militante' surgen los aún existentes wobblies, 'Industrial Workers of the World' , o sea, los de la american way of life real aún vigente. Este sindicato repetía en sus manifas una parodia que recogería Chaplin en sus Tiempos Modernos: "Trabajo para ganar dinero para poder alimentarme y estar fuerte y sano para trabajar, y así ganar dinero para alimentarme y estar fuerte y sano para trabajar y ganar dinero para poder alimentarme..."
Niccola Sacco, Bartolomeo Vanzetti
Niccola Sacco y Bartolomeo Vanzetti, electrocutados hace sólo 81 años, el 23 de agosto de 1927, inocentes salvo de su profesión de fe ácrata, chivos expiatorios, 'pharmakéi', son homenajeados en el mundo cada Primero de Mayo. Eran italoamericanos de Chicago. ¿A quién le extraña que surja en Ultramar la 'Cosa Nostra'? Nadie garantiza en USA sus enmiendas fundamentales, Primera y Quinta, de dos filos. Cuando una reportera, acaba de ocurrir, se acoge a la Primera para revelar el nombre y cargo de su Garganta Profunda tras preguntarle lo que la Quinta prohibe, y la fuente se refugia en esta otra, la Quinta, para no autoinculparse, se obliga a perjurio y va a parar al mako. Es decir, ambas leyes se invalidan recíprocamente.
Qué menos que mostrarse escéptico ante las Constituciones más racionalistas y libertarias (presuntamente) de la modernidad. O ante los Derechos Humanos, tan plagados de excepcionalidades, leyes orgánicas, de Partidos, o Antiterroristas que no contemplan el crimen de Estado ni persiguen a formaciones claramente filonazis. Son como el secreto de confesión en un confesionario irlandés. Ojo, el Sinn Feinn fue tan necesario para la autodefensa de un colectivo minoritario como la Cosa Nostra para otro. Ah, y San Patricio, fiesta nacional en EUN, no era irlandés.
Mixtificar con legitimidad
Con lo cual, a nadie extrañe que un magistrado, o un jurado, puedan en un momento específico hallar en alguna vertiente del la cábala jurídica la forma de mixtificar de modo legítimo y sin remordimiento. Si se cavila que la Declaración de Independencia viene sufriendo enmiendas, derechos de veto, segundas lecturas y escrituras a lo largo de los siglos, nos sale que ninguna ley es adamantina. Más bien los códigos son cómodamente clecsográficos o 'ad libitum' de la coyuntura.
Otro asunto que me intriga es el de los fedatarios de las Notarías. ¿Quién les impone los sacrosantos óleos de la verdad, más allá de unos estudios específicos y unas durísimas, no nos duelan prendas, oposiciones? ¿Por qué un notario, o notaria, puede dar fe y es dogma de fe creer que no puede equivocarse, y yo, lego, ergo laico, no puedo dar fe de lo contrario? ¿Por qué se les adjudica infalibilidad?
Más aún. Si yo, laico o lego, pretendo dar fe, se me exige una declaración jurada o que jure o prometa sobre un mamotreto sagrado como el de los Mormones de Joseph Smith. Si miento, es perjurio y gravísima ofensa pública que se paga con la trena. Pero ¿y si yo me niego a jurar en nombre de Dios, o de Yahvé, o Allah, y en vano? ¿Qué birlibirloque logra que un notario sea una especie de polígrafo psicobiológico sin capacidad para el error o errata, válido ante la Ley, y yo, ciudadano libre y sincero, no? ¿Por qué no puedo perjurar o prometer en falso si lo que se me requiere me parece idiota y baladí? Piénsenlo.
Voto femenino: XIX Enmienda
El 18 de agosto de 1920, los 36 Estados requeridos ratifican la XIX Enmienda que al fin admite el voto femenino y, asimismo, la participación como candidatas de las mujeres, las pre-Hillary Clinton. Esto ocurre cincuenta y un años después de que en 1869 Wyoming instituyera y constituyera el sufragio femenino. Dice la enmeinda: "El derecho de los ciudadanos de Estados Unidos a votar no será negado ni restringido por los Estados Unidos ni por estado alguno por razón del sexo".
Ahora lo que sucede es que pasan muchísmo del tema. Como aquí. Por testimonios y diálogos mordaces puedo afirmar que Itziar Carreño votaba al PNV, y que Oteiza alias Oteitza, no. Menos, tras la charranada de la Alhóndiga, de la Sabin Etxea, de tanto ninguneo acultural y paternalismo del nacionalismo de derechas. Más sus conchabeos con Gorordo el disidente. Que ahora hagan de la Alhóndiga centro universitario de Arte Dramático, mi vieja carrera, se presupone que nutrirá de voces y buena dicción y expresión corporal, y esgrima, al personal para producción propia de EITB. Que se prevé abundantísima, como en Bangladesh. Se ignora los principios de qué Movida vasa habrán de insinuar, al menos. Que van para actores, ergo políticos. El gran misterio es a quien votaba Oteitza. Se lo llevó al sepulcro.
Plagios o similitudes
A Oteitza se le ha plagiado hasta decir basta. Eso sí, si algo nos enseñó en Escuela Experimental de Deba fue a no hundir la cerviz, y varias llaves de mala hostia intelectual.
Pero no lo dijo hasta que los lomos del camello se quebrantaron y redactó un muy concreto "El Libro de los Plagios".
No abrazaría a Txillida hasta que éste quedó inerte por el Alzheimer, con una placa al cuello que rezaba "Me llamo Txillida y vivo en..." Sucede que no era exactamente el plagio presunto o supuesto, siendo como eran ambos y tantos más la sombra de Moore+Estructuralistas+Suprematistas+Fundición de Piris en Irún. En un crepúsculo solsticial de Stonehenge es normal que surgiesen los genes de mellizos estéticos. Lo hizo en "Txillida Leku" y todos se preguntaron por qué hasta que en ARCO un marchante francés de obra de Txillida me contara con no poca astucia, para que la divulgara, la clave del asunto. Minuciosamente. Cotejé con seis médicos: afirmativo. En cuanto a en-Eskuela-Baska,
hay paraoteizas en el haber y memorando o curriculo de tanta escultura vasca que aquí no cabe la nómina.
Intrusos en ARCO
De ellos, discípulos, Oteitza no se quejaba. Aunque llegasen al colmo del ego renegando de esa época suya y diciendo que ahora prefieren las instalaciones. Están a la orden del MOMA y del New York Times. Vender, vender. Figurar, salir en todas las fotos y nodos-teleberri. Dan pena. Qué decir, otrosí, de las piezas fuera de catálogo que en ARCO (y otros feriales de lo exquisito) se descubren. "¿Qué hacen aquí, semiocultos, esta caja metafísica, y esta esfera vacía tipo astrolabio?" Y el tendero se sonroja, aunque tiene alibí. "Mire, es que un amigo arquitecto cambia de estudio, no le cabe y está a falta de liquidez, y me pidió por favor..."
A los acreditados se les reparte un folleto con pormenores del mecenazgo, cada año, de "Coca Cola" en el desarrollo de las vanguardias de retaguardia. Con feedback, el fenómeno.
No son los intrusos pisapapeles. Oteitza no sólo es el germen de toda la escultura vasca contemporánea, después evolucionada tras contemplar nuevos horizontes, aunque siempre en la médula espinal de la inspiración. Que él y otros escultores hayan empatizado con Moore, me lo explicó muy bien Remigio Mendiburu en su refugio de Intza: "Somos como el salmón del Bidasoa, concebimos en alta mar y luego, aquí, desovamos". Punto.
La descendencia de Noé
El Ojo de Boticario', sagrario de la morfina e incluso, en su día, la cocacola, se constituye en sublimación o humanización, valga el pleonasmo, del sacrificio humano que tras mucho milenios se transfiere en metempsicosis aliviada, no matarás, a una bestia animal. Y no olvidemos que este vocablo procede de 'anima', alma. El hombre tiene 'psiqué', el animal sólo espíritu. Espíritu santo ornitológico en su acepción de estética disneyana más pop. Es Aker bestia campestre y en euskara significa chivo, sí. De ahí, se ha repetido hasta la saciedad, aquelarre.
Toda brujería o heretismo queda así referida, siguiendo la interpretación de Szasz, al narcomonstruo execrable. Noé, recordemos, se embriaga con mostagán y sus hijos lo burlan y sus descendencias formarán las tres inmensas tribus que han de batallar en este Occidente Oriental. De Sem, los semitas, de Cam los camitas, la raza negra; y de Jafet los jaféticos. Judíos, afroárabes y caucásicos. Yahvé, Islam y Vedas, éstos más tarde crísticos. Hoy en conflicto mutuo a tres o cinco bandas.
Dos monólogos, conversación
Sobre estas líneas, Oteitza en Altzuza mientras vibra la campana cristianada; la campana que redobla grave como bordón para que la feligresía acuda al aún llamado sacrificio de la misa en Altzuza, Nabarra, hoy sede del Museo Oteiza y que en su día se limitaba a ser borda de inmensas dimensiones donde Oteiza alias Oteitza guardaba su nutrido stock de obra remanente.
Mucha. También varias armas cortas de la que una sería incautada, ver Oteiza alias Oteitza I. Hablo y me escucha. Con Oteitza dos monólogos constituyen excepcionalmente diálogo. Le llamo la atención acerca del canibalismo y vampirismo, también de algo que en él permanece residual en el paleocórtex, la licantropía, y de la expresión minimalista y clásica de esas liturgias de barbarie, berberia. Bereberiscas. Se oye el volteo ahora puro frenesí, txalaparta metálica, de la campana. Todo lo citado se concelebra en la actualidad, tan vertiginosa, mediante esa tragedia del Cristo, el pan ázimo, el cáliz de vino, el redentorismo. Espectáculo de masas, concentrémonos, que se ejecuta sobre el ara, la mesa, y remitámonos a que dolmen viene a ser 'mesa' en algún dialecto gaélico.
El zombi resurrecto
Hay que pulir a la vana criatura y lijarle sus muchas culpas asesinando en la antedicha ara, antiguamente, a un semejante; más tarde, con consciencia de genocidio primitivo y gratuito, a cabritos, bueyes o gallos. En Haití perdura el vudú, ya se apuntó, y la campana de Altzuza llamando a eucaristía de pharmakón retumba convocando a vudú católico, apostólico y, por puritano, norteamericano. Vudú vampírico con un zombi que aguantó tres días antes de resucitar. Purificación de la casta pecaminosa que renegó del Edén. No iba a renegar. Se aburría, necesitaba aguzar sus limitados sentidos, sólo cinco. El pharmakón se localizaba en lo prohibido, lo mismo que los farmacéuticos, fuerza viva en poblaciones y barrios, no expenden lo que en ojo de boticario se halla sin receta médica.
Eva debió comerse la serpiente
Médico y medicina disponen de idéntica raíz: médium, mediumnidad entre sufrientes y el pharmakón que apacigua el mal. Dios, Yahvé, fue el primer boticario. "Comed y gozad de todo lo que hay aquí excepto de la píldora de después y del fruto de ese Árbol de la Ciencia, que vendrá la DEA y demás patrullas contra-estupefacientes y látigo de peddlers e iréis a parar al talego por vuestra mala cabeza". Y si no, al manicomio penitenciario. Usted tiene depresión postraumática. Sellado en la frente, el estigma. Y te obligan a tragar otro 'pharmakón' legal. ¿Penitenciario? Otra palabra de catequesis, penitencia, Instituciones Penitenciarias. Seguiremos con el largo etcétera de paralelismos eclesiásticos. Por cierto, Mark Twain reflexionó que Eva no debió comerse la manzana, sino a la serpiente, y se habrían acabado
los problemas. Pero Dios necesita de un espejo cóncavo. De alguien que ría para que resalte su severa seriedad.
A la religión (que no la religiosidad) y a la medicina uno puede oponerse, desencriptándolas, si se sabe griego y latín. Por eso han suprimido de las escuelas las Humanidades, tan sobrehumanas que sobrepasan lo meramente cárnico. Iremos más al fondo de lo hondo, del espacio hueco y cóncavo. Con los oídos ensordecidos, alzando la voz porque la campana de Altzuza nos taladra la trompa de Eustaquio y el yunque y el martillo y la hoz de la muerte. Es campana de Apocalipsis. Oteiza alias Oteitza reitera: "Yo, lo que ocurre, es que me he muerto". Se fue en pijama para no resucitar
(Continuará; à suivre; to be continued)